La alegría de la Resurrección renueva a la Diócesis de San José de Temuco

La alegría de la Resurrección renueva a la Diócesis de San José de Temuco

Con profunda alegría y esperanza de la resurrección, la Diócesis de San José de Temuco celebró la solemne Vigilia Pascual al atardecer del Sábado Santo en las comunidades de los decanatos de Victoria, Temuco Norte y Sur, Imperial y Victoria. En cada rincón, los fieles se reunieron para proclamar con fuerza y esperanza la gran noticia de que Cristo ha resucitado.

Martes 07 de Abril de 2026
En medio de la oscuridad de la Noche Santa, brilló la luz que nace de la vida que vence a la muerte. La bendición del fuego y el encendido del Cirio Pascual como símbolo de Cristo Resucitado, marcaron el inicio de una celebración cargada de sentido, donde la luz se fue transmitiendo de mano en mano, recordando que la Resurrección ilumina la vida de todos.

La Liturgia de la Palabra, con sus lecturas y salmos, recorrió la historia de la salvación, luego el canto del Gloria y el Aleluya, resonaron con fuerza junto al coro catedral y los cientos de fieles reunidos. La renovación de las promesas bautismales y la celebración de la Eucaristía sellaron este encuentro vivo con Cristo.

La celebración en el Templo Catedral fue presidida por monseñor Jorge Concha Cayuqueo, O.F.M, junto al Pbro. José Manuel González, vicario general, y los diáconos Cristian Gutiérrez y Víctor Cuevas, acompañados por una comunidad llena de fe que celebró unida el triunfo de la vida.

Alegría que transforma la vida
En su homilía, el obispo profundizó con especial fuerza en la alegría que brota de la Resurrección, una alegría viva, contagiosa y profundamente transformadora. Recordó la experiencia de las mujeres que, al llegar al sepulcro, pasaron del dolor a la sorpresa y de la tristeza a una alegría desbordante al descubrir que Jesús ya no estaba allí, había vencido la muerte.

Esa misma alegría, explicó, no pertenece solo al pasado, sino que sigue viva hoy en cada persona y en cada comunidad que se encuentra con Cristo Resucitado. Es una alegría que se comparte, que se expande y que tiene la capacidad de cambiar los corazones.

El obispo destacó que la Resurrección no es solo un acontecimiento que se recuerda, sino una fuerza viva que actúa en el presente, es una alegría que impulsa a amar, a servir, a perdonar y a construir comunidad. Es una alegría que nace del amor verdadero, ese amor paciente, solidario, generoso, que no envidia ni busca su propio interés, sino que se entrega por los demás.
“Quien vive el amor, ya está experimentando la vida nueva del Resucitado”, expresó.

Una esperanza que se hace vida en lo cotidiano
El obispo invitó a los fieles a reconocer que la Resurrección se hace concreta en los gestos sencillos de cada día. Cada acto de bondad, cada mano tendida al que sufre, cada esfuerzo por construir la paz, es un signo de esa vida nueva que Cristo ha traído al mundo.

Subrayó que vivir como resucitados implica, optar por el bien, especialmente hacia los más pobres y vulnerables, cultivar el respeto y el buen trato hacia todos y hacia la creación, elegir el diálogo por sobre el conflicto, practicar el perdón y la gratitud.
Resaltó que “Quien ama, quien perdona, quien sirve con generosidad, ya está en camino hacia la plenitud de la vida que no tiene fin”.

El gozo pascual se extiende por toda la diócesis
El Domingo de Pascua, la alegría se desbordó en todas las comunidades parroquiales, donde el gozo, la alabanza y la esperanza marcaron cada celebración.

En las parroquias Santiago Apóstol; San Felipe Neri de Capitán Pastene; San Juan Bautista de Huequén; Jesús de la Misericordia de Labranza; La Merced de Victoria; San Juan Pablo II de Pillanlelbún; San Antonio de Padua de Galvarino; San Juan Bautista de Huequén y Temuco; Nuestra Señora de los Dolores de Perquenco; Cristo Rey de Angol; Sagrado Corazón de Jesús de Traiguén; San José de la Costa de Trovolhue; San Luis Gonzaga de Collipulli, junto a sus comunidades, se celebró con profunda alegría que el Señor ha resucitado, permanece vivo y camina con su pueblo.

Asimismo, en las comunidades de Sagrado Corazón de Jesús de Victoria; Newen Wenu Chaw; San Enrique de Purén; San Judas Tadeo de Ercilla; San Lorenzo de Renaico; San Pedro de Curacautín; Sagrado Corazón de Lautaro; San Pablo de Carahue; San Buenaventura de Angol; Santísima Trinidad; San Francisco de Asís de Temuco; Santuario de Ayinrehue, los fieles glorificaron la Resurrección del Señor como el triunfo definitivo del amor y la vida.

Del mismo modo, la alegría pascual se vivió intensamente en San Sebastián de Lonquimay; Corazón de María; San Miguel Arcángel de Nueva Imperial; San Francisco de Asís de la localidad de Selva Oscura; Santo Tomás de Villanueva; Nuestra Señora del Carmen de Chol Chol; Jesús Obrero; Espíritu Santo; La Anunciación del Señor; Santos Ángeles Custodios de Los Sauces y Perpetuo Socorro, donde se celebró con gozo el misterio de la salvación.

Fuente: Comunicaciones Temuco
Temuco, 07-04-2026
   Galerías:
Ver Galería