Dios se compromete con la vida: Vigilia Pascual en la Catedral de Concepción

Dios se compromete con la vida: Vigilia Pascual en la Catedral de Concepción

En una Catedral de Concepción a oscuras, iluminada progresivamente por la luz del cirio pascual, se celebró la Vigilia Pascual, presidida por el Arzobispo de Concepción, Mons. Sergio Pérez de Arce.

Domingo 05 de Abril de 2026
La celebración comenzó en el exterior del templo, donde se bendijo el fuego nuevo. Desde allí se encendió el Cirio Pascual, signo de Cristo resucitado, y se dio inicio a la procesión de entrada. En medio de la oscuridad, los fieles fueron encendiendo sus velas, iluminando poco a poco el interior de la Catedral.

Ya en el templo, se proclamó el Pregón Pascual, que anunció con solemnidad la alegría de la Resurrección. Luego, la liturgia de la Palabra recorrió la historia de la salvación, recordando cómo Dios ha acompañado a su pueblo y ha ido revelando su amor a lo largo del tiempo.

En su homilía, el Arzobispo invitó a contemplar el sentido profundo de esta noche santa, destacando que “lo importante de esta noche es que miremos cómo Dios se la juega siempre por la vida”, recordando que desde la creación hasta la resurrección de Cristo, Dios se ha comprometido con la humanidad para darle vida en abundancia.

En esa línea, subrayó que la resurrección no es solo un hecho del pasado, sino una realidad que toca la vida concreta de cada persona: “Esto no es solo un mensaje teórico, sino que toca nuestro corazón y nuestra vida, porque Dios se compromete con cada uno y quiere que nunca se sienta abandonado”.

El arzobispo también puso especial énfasis en el sentido del bautismo, cuya renovación forma parte central de esta celebración: “Por el bautismo hemos muerto al pecado, al egoísmo, y hemos sido llamados a una vida nueva”, recordando que esta vida nueva no depende solo del esfuerzo humano, sino de la gracia de Dios que actúa en cada creyente.

Finalmente, el Arzobispo animó a los presentes a asumir con alegría la misión de anunciar la resurrección: “Tenemos que salir más misioneros, más testigos del Evangelio, sembrando vida y comunión en medio de nuestro mundo”.

Tras la homilía, se realizó la bendición del agua bautismal y la renovación de las promesas bautismales, en la que los fieles, con sus velas encendidas, renovaron su compromiso de fe. Este signo expresó la llamada a vivir como discípulos de Cristo en medio del mundo.

Fuente: Comunicaciones Concepción
Concepción, 05-04-2026
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